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Deja de contar,
empieza a cantar

Un solo de caja de una página, con una palabra escrita debajo de cada figura. Cuando cantas la palabra, reconoces el ritmo por su sonido y dejas de ir contando números por dentro.

No hace falta leer música. Ni tener la batería montada. Ni cantar bien.

Sol
Lu-na
Cho-co-la-te
Sol
Primera página del solo de caja, con una palabra escrita debajo de cada figura

Casi todo el mundo que empieza va contando un-y-dos-y por dentro, y al llegar al cuarto compás ya se le ha ido la cabeza. Contando no se puede tocar rápido. Cantando sí.

  • Cada figura lleva su palabra debajo. La cantas, y ya no hace falta contarla.
  • No necesitas la batería montada. Te vale la caja, un pad o la mesa de la cocina.
  • Empiezas lento y subes el tempo cuando te sale limpio. Ahí está el trabajo.

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¿Te suena algo de esto?

Da igual si llevas dos meses o quince años. La lectura rítmica se atasca casi siempre en los mismos sitios. Y no es cuestión de oído: es cuestión de método.

«Leo la figura, pero no la oigo»

Llevas tiempo leyendo partituras. Reconoces cuatro semicorcheas sobre el papel, las cuentas, las sacas despacio y salen. Pero no te suenan por dentro antes de tocarlas. Estás traduciendo, no leyendo.

«Nunca me he atrevido con la lectura»

Tocas desde hace años, de oído, y con la partitura no te has metido nunca. La ves y la apartas. Aquí empiezas por una página en la que cada figura tiene una palabra debajo. No hay examen.

«Se me va a la mitad»

Arrancas bien y en el tercer o cuarto compás pierdes el sitio. Contando números por dentro no hay cabeza que aguante a tempo.

«Toco siempre lo mismo»

Sabes cuatro ritmos y los repites. No es falta de ideas: es que no reconoces las figuras cuando las oyes, y lo que no reconoces no lo puedes robar.

«No tengo la batería montada»

Este solo es de caja. Te vale un pad, la caja sola o la mesa de la cocina. Veinte minutos y unas baquetas.

No te falta oído.Te falta un idioma.

Daniel Espada

Hola, soy Daniel Espada

Baterista y profesor. Más de 20 años tocando y enseñando, con paradas largas en Sudamérica, África y la India para estudiar ritmo. En YouTube me siguen 7.000 personas.

Este solo es justo por donde empiezo con mis alumnos. Una página, sin relleno.

Esta tarde ya lo estás tocando

Te lo mando ahora, lo imprimes en un folio y te sientas veinte minutos. Es gratis.

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