¿Era Ringo Starr buen baterista? Lo que su forma de tocar te enseña a ti
Sí, Ringo Starr era buen baterista. Y no de forma menor. El biógrafo de las sesiones de los Beatles, Mark Lewisohn, revisó ocho años de grabaciones y contó menos de una docena de tomas que se cortaron por un fallo suyo. La inmensa mayoría se pararon por errores de los otros tres.
Te escribo esto como baterista, no como fan. Llevo años tocando y enseñando, y he visto a mucha gente tirar la toalla porque cree que para valer hay que tocar a 200 pulsaciones por minuto. Ringo es la prueba de que eso es mentira. Su forma de tocar tiene algo que cualquier persona que toca en casa puede aprender hoy mismo, sin doble pedal, sin años de rudimentos y sin obsesionarse con la velocidad.
Vamos por partes, porque hay mucho mito que aclarar.
¿Por qué tanta gente dice que Ringo era malo?
Porque es fácil reírse de lo que no entiendes.
Durante décadas se ha repetido el chiste de que Ringo tuvo suerte, que cualquiera podría haber tocado lo que él tocó. Hay recopilaciones de supuestos fallos suyos con millones de visitas. Incluso circula una frase atribuida al gran Bernard Purdie diciendo que ni siquiera tocaba en los discos.
El problema es que esa burla mide al baterista por la cosa equivocada. Mide velocidad, número de golpes, fuegos artificiales. Y Ringo nunca jugó a eso. Jugaba a otra cosa, una mucho más difícil de copiar de lo que parece.
De hecho, los bateristas que sí saben de esto no se ríen. Lo estudian. Dave Grohl, Max Weinberg, Danny Carey de Tool, Phil Collins, Mike Portnoy. Todos lo citan como una de sus influencias. Eso no le pasa a alguien que solo tuvo suerte.
¿Qué hacía especial su forma de tocar?
Lo primero, un detalle que casi nadie sabe. Ringo es zurdo, pero aprendió a tocar en una batería montada para diestros. Nunca la cambió.
Eso, que parece un defecto, es la raíz de su sonido. Cuando un baterista diestro hace un fill bajando por los tambores, arranca con la mano derecha y va en un orden lógico. Ringo, al ser zurdo en un kit del revés, atacaba primero con su mano dominante y bajaba al contrario. De ahí salen esos fills suyos que suenan raros, descolocados, como si fuera a caerse del taburete y en el último momento encontrara el tiempo otra vez. Él mismo lo contó así. No podía ir en el orden normal, así que iba por el otro lado. Y de esa limitación nació un estilo que nadie ha conseguido imitar del todo.
Lo segundo es el feel. Dave Grohl lo llama el rey del feel, y no es una exageración cariñosa. Ringo no buscaba el tiempo matemáticamente perfecto. Buscaba el que respiraba con la canción. Tocaba ligeramente movido, con un balanceo que tiene más que ver con cómo movía los hombros que con el metrónomo.
Sheila E. lo resumió mejor que nadie. Dijo que Ringo escucha más de lo que toca.
Sobre el legado de Ringo StarrY lo tercero, lo más importante. Ringo tocaba para la canción, nunca para su ego. Jamás se puso por encima de una letra. Jamás se hizo más fuerte que el tema. Sabía exactamente qué no tocar, que es la lección más difícil que existe detrás de una batería.
Las cuatro grabaciones que lo demuestran
Si solo escuchas estas cuatro con auriculares y atención, vas a entender de qué hablo.
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Rain · 1966
Es la canción de la que el propio Ringo está más orgulloso. El trabajo de tambores es libre, melódico, casi parece que improvisa por encima de la base sin perder nunca el ancla. Para muchos es su mejor momento detrás de la batería.
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A Day in the Life
Aquí los toms responden al bajo de McCartney como si conversaran. Phil Collins ha dicho que esos fills son tan complejos que podrías pedirle a un grandísimo baterista de hoy que los tocara igual y no sabría por dónde empezar.
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Come Together
Ese groove pantanoso y perezoso lo reconoces desde el primer golpe de charles. Los tambores siguen al bajo como una sombra. Cero notas de más, hipnótico.
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In My Life
Un solo golpe de charles por compás. Uno. Y aun así el ritmo funciona perfecto y sostiene toda la canción. La prueba de que menos casi siempre es más.
¿Qué puede aprender de Ringo alguien que toca en casa?
Esto es lo que de verdad me importa que te lleves.
Si tienes una batería en casa y un rato suelto al final del día, no necesitas tocar como Vinnie Colaiuta para disfrutar y para sonar bien. Necesitas lo que tenía Ringo. Pulso, feel y la cabeza puesta en la música y no en impresionar a nadie.
Ringo no se pasó la juventud encerrado haciendo paradiddles a 300 para fardar delante de otros bateristas. Se dedicó a hacer que cada canción sonara mejor con él dentro. Y por eso lleva sesenta años sentado en las baterías más escuchadas de la historia.
La mayoría de la gente que se estanca con la batería no se estanca por falta de técnica. Se estanca porque persigue lo vistoso, lo que se ve en los vídeos, y se olvida del motor. Del pulso. Del feel. De tocar algo sencillo pero que se sienta de verdad.
Con veinte o treinta minutos al día, bien dirigidos, cualquiera puede tener eso. No hace falta más. Hace falta dirección.
Toca para la música, no para tu ego
Eso es justo lo que enseño en Drum Studio. Estructura clara, lecciones cortas y una forma de avanzar sin perderte entre mil tutoriales sueltos. Si esto te ha sonado, échale un vistazo a cómo funciona.
Ver cómo funcionaUn abrazo,
Daniel
Preguntas frecuentes
¿Por qué Ringo Starr tocaba fills tan raros?
Porque es zurdo y aprendió en una batería montada para diestros. Al bajar por los tambores arrancaba con la mano contraria a la de un baterista normal, y de ahí salen esos fills descolocados e irrepetibles. No fue una decisión de estilo, fue una limitación que se convirtió en su firma.
¿Quién considera a Ringo Starr una influencia?
Bateristas de primerísima fila lo citan como referencia. Dave Grohl lo llama el rey del feel, y también lo mencionan Max Weinberg, Phil Collins, Danny Carey de Tool y Mike Portnoy, entre otros. El productor Rick Rubin es otro de sus grandes defensores.
¿Cuál es la mejor grabación de Ringo Starr para empezar a escucharlo?
Rain, de 1966, es la que el propio Ringo señala como su favorita y donde más libre toca. Para entender su musicalidad también merece la pena escuchar A Day in the Life, Come Together e In My Life con atención a los tambores.
¿Hace falta mucha técnica para tocar como Ringo?
No. Hace falta pulso sólido, buen feel y la disciplina de tocar para la canción en lugar de para lucirse. Eso se puede entrenar en casa con veinte o treinta minutos al día, siempre que la práctica tenga una dirección clara y no sea picotear ejercicios sueltos.
